
Esta es una pared de la capilla que pintó en Padua y que me parece su obra maestra. Los colores.. Los que pintó en humedo se han conservado si no les ha dado humedad. Los pintados en seca se han perdido mas. Y los colores… Es mejor verlos directamente porque no encuentro modo de mostrarlos aqui. .. Como podia matizarlos asi? Aviso que parece que se ha hecho un buen trabajo de restauracion. No soy tecnica en la materia pero no chirria.
La verdad es que se discute mucho sobre la autoria de los distintos trabajos a él atribuidos, pero si os quereis dar un baño de su pintura lo mejor es recurrir a sus pinturas murales. El recorrido sería Asis, l.uego ir a Padua y finalmente a Florencia a ver la Iglesia de la Santa Croce. Se puede rematar con un magnifico crucifijo que dicen es seguro de él, que tienen los Dominicos en su Iglesia de Bolonia donde esta enterrado Santo Domingo. No hagais el recorrido deprisa . Es mejor contar con una par de dias en cada sitio. Por lo menos sentaros en rato en cada una de estas iglesias y dejaros envolver por su pintura, por su magia, Aunque vayais dispuestos a analizar todo lo analizable, dedicad un rato a estar simplemente alli. Vale la pena
Hay otras obras repartidas en distintas pinacotecas del mundo. Si podeis verlas genial pero con estos murales os podeis hacer idea de que era lo que hacia. Para mi lo mas importante es que creó un modo de pintar que rompia con el estilo bizantino que aun prevalecia en su epoca , y dio una dimension horizontal y realista, mas o menos, a su pintura. De acuerdo era usurero ( prestaba telares al 120 %) y ademas tenia mucha vista comercial porque se montó un taller del que todavia se discute si las obras son del taller, de el, de su marca o de sus discipulos que respetaban su forma de pintar, su pincelada. Desde luego el hacia todos los bosquejos generales y los detalles y se han encontrado pocas grisallas. Pero era un pintor que para hacer una figura humana , la de la persona que le encargó pintar la capilla de Padua, se tomo cuatro sesiones, dedicando una sola a hacer una mano (Y eso desde luego lo hizo el) aAla vez que era capaz de pintar quince personas en una sola sesion (se supone que lo hicieron los chicos del taller bajo su direccion muy cercana pero aun así ya hace falta ser seguro).
Os cuento algo que me llamó mucho la atencion y que parece es cierto. Un papa , Bonifacio creo que VIII ,pidio que le mandara algo para ver si era digno de pintar para él. Delante del legado cogio un lienzo, mojó un pincel en pintura y a mano alzada, hizo un circulo perfecto y se lo envio. Naturalmente el Papa dijo que vale. Esta anecdota la dedico a los estudiante de Bellas Artes, de Arquitectura etc. que esos si que saben lo que cuesta hacer esto.
Empieza a intentar prespectivas, divide los espacios de forma original, da relieve a las figuras., que se yo. …Hay tanto que decir de su obra.. pero tambien ha sido muy estudiada por autenticos eruditos en la materia que os pueden informar mejor que yo. Seguro que Pilar y Baruc estan entre ellos. Pero si quiero recalcar que fue un revolucionario en su epoca. Pintaba transparencias en sus murales (tenia una gran técnica) y fue un anuncio del Renacimiento sin serlo aun. Me gusta su capacidad de romper con lo que habia. Adivinar lo que estaba ya en el aire y aun no se habia plasmado y ademas haberlo hecho con exito y ser reconocido por ello en vida
Podeis encontrar muchas cosas de él en la red. Yo os afrezco esta direccion donde hay mas de cien de sus obras

Abre sus puertas el Museo de arte naïf de Lopera. Tras 10 años de intenso y duro trabajo, la loperana Ángela Uceda Díaz de 85 años ha visto cumplido su sueño al poder finalizar y organizar en estanterías la multitud de piezas que alberga el museo que ha instalado en la buhardilla de su domicilio sito en la plaza de la Constitución de Lopera. Ángela Uceda es una mujer de formación autodidacta, que le encanta crear formas y modelos a su antojo y que ante todo no considera las piezas de su museo como arte, sino como ella misma dice “es el trabajo que a diario vengo haciendo en los últimos años”. Hace poco más de una década y tras superar una operación de la pierna izquierda, se marcó como reto el montar un museo con todos los objetos que a diario ha ido confeccionado con unas manos prodigiosas y una imaginación maravillosa. Su obra que ahora pueden ver todos los loperanos se compone de la friolera de más de 500 cuadros al óleo de estilo naïf, del cual nos dice que ella no sabía ni que existía y que llenan a rebosar las paredes de su buhardilla y cuyos lienzos ella misma confecciona con restos de telas viejas y otras que adquiere de los mercadillos y los monta sobre listones desechables de las carpinterías. Sus cuadros están realizados sin boceto alguno, pues los comienza y termina con el pincel, pintando directamente sobre el lienzo, donde destaca ante todo la viveza
de sus colores ( amarillo, rojo, salmón etc.) y representa temas muy variopintos, que van desde las estampas costumbristas de su pueblo natal, hasta pasar por paisajes de toda España, su colección de payasos y pájaros, sin olvidar los retratos. Otro apartado que también tiene cabida en su particular museo son las más de 400 muñecas y pelotas de lana y de fieltro, sin olvidar sus procesiones en miniatura del Corpus, El Rocío, La Romería de la Virgen de la Cabeza, Los Mayos, los Trajes regionales, La Tuna etc. Otras miniaturas de madera como un dormitorio realizado con una pequeña navaja y edificios arquitectónicos en corcho, amén de otros más de 300 objetos de plástico (bolsos, monederos, canastos, pañitos etc.). Un apartado especial lo dedica a los 10 trajes que ha bordado a mano ( uno por año) a la imagen del Niño Jesús que estrena cada navidad y las muñecas desechables de sus sobrinas y otras que la gente les da, que también las ha ataviado de una manera personal y espontánea. Otro apartado del museo se dedica a los dos libros que Ángela Uceda ha escrito, uno sobre recetas de cocina y otro sobre repostería, con más de 200 diseños diferentes para adornar las tartas y la elaboración de flores con azúcar derretida, a base de quemarse los dedos de las manos. Un último apartado lo dedica a la costura y confección de bordados de mantones de Manila y ganchillo. Una mujer en definitiva que ha encontrado en el trabajo diario del arte su gran aliado para seguir pegada a la vida y que hace multitud de cosas a su manera y sin arquetipos y con ello disfruta y se siente viva. Ángela Uceda es ante todo tesón y tiene desatino por el trabajo y no le gusta ser protagonista, por lo que constantemente resta valor a sus obras y lo que si valora es el trabajo de una mujer octogenaria, que no le importa pasar más de 15 horas diarias dedicadas a la creación de nuevas obras de arte, de las cuales apostilla diciendo “que si no se ven no se pueden valorar”, por lo cual invita a todo el que quiera a pasar por su museo y poder contemplarlas.












